Reseña Histórica.

Diócesis Cincuentenaria

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Acercándose al cuatricentenario de la ciudad de Trujillo, el Arzobispo de Mérida, autoridades civiles, laicos, presbíteros e instituciones trujillanas solicitaron al Sumo Pontífice la creación de la Diócesis de Trujillo y la consecuente elevación de la capital a sede episcopal. Y así fue concedido por  el Papa Pío XII quien  respondió con la Bula In Maximis .decretando: “Oído el parecer de nuestro venerable hermano Acacio Chacón, Arzobispo de aquella sede, determinamos y ordenamos lo siguiente: separamos el Estado que el pueblo llama Trujillo de la Arquidiócesis de Mérida (Venezuela), y constituimos con aquel territorio otra diócesis que llamarán Diócesis de Trujillo…

Desde entonces cuatro obispos residentes nos han guiado Monseñor Antonio Ignacio Camargo Álvarez (1957 – 1961) quien falleció en Trujillo el 13 de diciembre de 1961 a los 66 años de edad. Le sucedió Mons. José León Rojas Chaparro quien había sido nombrado coadjutor con derecho a sucesión y se hizo cargo de la Diócesis el 13 de diciembre de 1961. Durante su gestión fue nombrado Obispo Coadjutor el sacerdote salesiano  Rosalio Castillo Lara, consagrado por el Cardenal José Humberto Quintero el 24 de mayo de 1973. Un año después fue llamado a Roma como secretario de la Comisión Revisora del Código de Derecho Canónico, luego presidente de esa comisión. Elevado al cardenalato permaneció en Roma hasta su jubilación. Para reemplazar a Monseñor Castillo fue nombrado el 28 de de enero de 1976, Monseñor Vicente Ramón Hernández Peña como Obispo Coadjutor, cargo que desempeñó hasta el fallecimiento de Mons. Rojas acaecido el 11 de junio de 1982.

Monseñor Hernández Peña llevó a cabo una generosa y fecunda  labor pastoral donde, entre otras facetas destacan: la creación de numerosas parroquias, la decidida  promoción de la pastoral vocacional fortaleciendo el seminario Sagrado Corazón de Jesús y la ordenación de más de 100 sacerdotes, muchos de los cuales han sido enviados a cursar estudios de especialización teológica. Además del apoyo a los movimientos apostólicos también ha promocionado los ministerios laicales y  el diaconado permanente ordenando 27  varones que ahora sirven a la Diócesis en diversos lugares.

Llegada la  edad canoníca de dimisión monseñor Hernández, ahora obispo emérito de Trujillo,  fue designado como cuarto Obispo de Trujillo el Excmo. Mons. Cástor Oswaldo Azuaje Pérez, OCD. Quien tomó  posesión el 09 de junio del 2012.

Breve Reseña Biográfica del Excmo. Mons. Oswaldo Azuaje Pérez OCD.

Nuestro Pastor Diocesano nació en la ciudad de Maracaibo, el 19 de octubre de 1951, hijo de Cástor Azuaje Colina  y Paula Pérez de Azuaje (enfermera y yaracuyana).  En 1975 fue ordenado sacerdote en la ciudad de Mérida. Luego continuó sus estudios de especialización en Teología Moral en la Academia Alfonsiana de Roma donde se tituló en 1978. Luego de una dilatada obra de servicio eclesial tanto con su congregación como con diversas instancias de la Iglesia en Venezuela y en otros países, El 30 de junio de 2007 fue nombrado Obispo Titular de Vertara y Auxiliar de la Arquidiócesis de Maracaibo. Recibió la ordenación episcopal el 31 de agosto del mismo año 2007. Monseñor Oswaldo Azuaje trabajó casi cinco años como Obispo Auxiliar de Maracaibo, siendo  vicario general, encargado,  como Obispo Auxiliar de la vicaría sur que abarca los municipios San Francisco y La Cañada. Es presidente de la Comisión de Pastoral Juvenil en la Conferencia Episcopal. También se ha hecho cargo de la organización y preparación del Congreso Americano Misionero, (Cam 4) y Congreso Latinoamericano Misionero (Comla 9),

Consolidando la Iglesia particular de Trujillo.

Damos gracias al Señor por las circunscripciones eclesiales que nuestra Iglesia diocesana nos ofrece: 76  parroquias y  01 vicaria repartidas en 8 zonas pastorales e (Trujillo, Valera, Boconó, Zona Alta, Panamericana, Carvajal. Carache y Escuque). Cuenta nuestra Iglesia con más de 100 sacerdotes y unos 60 seminaristas. A Dios gracias todas nuestras parroquias tienen sus respectivos párrocos y se va consolidando el Seminario Mayor Sagrado Corazón de Jesús.  Se ha retomado el ministerio de los diáconos permanentes;  ya superan los veinte consagrados desempeñando una labor pastoral cada vez más necesaria.

Oriundos de nuestras tierras trujillanas y de otras latitudes hemos contado con sacerdotes curtidos en experiencia y en edad pero sobre todo en afanes pastorales. Cuántos misioneros venidos de otras tierras han desgastado su vida en nuestros campos, pueblos y ciudades. Algunos de ellos pertenecientes a la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OSCHA). Otros, como los Padres Redentoristas, han prestado una invalorable ayuda en las tareas de misión popular. Varias congregaciones religiosas masculinas han puesto su generosa contribución: Dominicos, Salesianos, Consolatos, Rosminianos, Paúles y Jesuitas.  Otras generaciones de sacerdotes han venido surgiendo y colmando los espacios pastorales.

También las religiosas han marcado con su huella silenciosa y fecunda. Hoy damos gracias al Señor por ellas: Hermanas Carmelitas Misioneras, Hijas de María Auxiliadora (salesianas), Hermanas Jerónimas, Hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima, Siervas del Santísimo, Hermanitas de los Pobres de Maiquetía, Religiosas de La comunicación Social,   Hermanas Franciscanas, Hijas de los sagrados Corazones de Jesús y de María (Rabasco), Hermanas de Nuestra Señora de Lourdes (Lourdistas), Discípulas de Jesús, Hermanas Dominicas Venezolanas, Hermanas Dominicas Españolas, Hermanas Carmelitas, Misioneras de Cristo Mediador, Hermanas Rosminianas.

Mención aparte merece nuestro laicado. Ellos constituyen la parte mayoritaria  del pueblo de Dios y su presencia y trabajo se hace sentir dentro  de la Iglesia y  en las estructuras sociales. Pensamos en catequistas, ministros extraordinarios de la comunión, celebradores de la  Palabra, ayudantes del altar,  evangelizadores y tantos otros hermanos que estando al lado de sus sacerdotes juegan un rol indispensable para las parroquias y comunidades.  No podemos olvidar la formidable actividad de la Renovación Carismática Católica, Cursillistas de Cristiandad, Camino Neo catecumenal, Legión de María, Cofradías del Santísimo, Soldedi, Sociedades y cofradías parroquiales, nuevos movimientos formados en la Diócesis (comunidad Sagrados Corazones de Jesús y de María; Comunidad Emmanuel)

Los jóvenes y niños constituyen un presente y futuro esperanzador para la Iglesia. Contamos con diversidad de grupos y movimientos en las parroquias. Las agrupaciones infantiles y juveniles aportan alegría, ilusión y en muchos casos verdadero trabajo apostólico.

Ha sido una gran experiencia eclesial acumulada en los 55 años de historia diocesana, marcada  de aciertos y errores, pero es la historia de nuestro Iglesia donde el Señor es quien nos sostiene…

Y ahora el Señor nos regala la oportunidad de celebrar el Primer Sínodo de la Diócesis de Trujillo, convocado en la Misa Crismal del 2013 por el Obispo Diocesano Monseñor. Oswaldo Azuaje. Ya estamos en la etapa celebrativa del mismo y  los sinodales han realizado sus primeras asambleas generales en abril y mayo del 2014.