DIOS SIEMPRE ESTÁ CONTIGO

lampara_de_barro

En una fábula oriental, se cuenta que un zapatero en la oración, oyó una voz que le anunciaba que aquel día vendría Cristo a visitarle. El zapatero, se llenó de alegría y se dispuso a hacer, lo más de prisa posible, su trabajo del día para que, cuando Cristo viniera, pudiese dedicarse enteramente a atenderle. Y apenas abrió su tienda, llegó una ‘mujer de la vida’ y le pidió que arreglara sus zapatos. El viejo, la atendió con cariño, e incluso soportó con paciencia que la pobre mujer charlase y charlase, contándole todas sus penas aunque, con tantas charlas, casi no le dejaba trabajar y tardase mucho más de lo previsto en arreglar los zapatos. Cuando ella, al fin se fue, vino a visitarle otra mujer. Era una madre que tenía un niño enfermo y que también le daba prisa, para que arreglase con urgencia unos zapatos. Y el zapatero la atendió, aunque su corazón estaba en otro sitio en su deseo de terminar cuanto antes su trabajo, no fuera a llegar Cristo cuando él no hubiese terminado. A la tarde, llegó un borracho que charlaba y charlaba y que, con tanta cháchara, apenas le dejaba rematar aquel par de zapatos que había llevado para reparar.

Así que cayó la noche sin que el zapatero hubiera tenido un minuto de descanso. Pero, aun así se preparó para recibir la venida de Cristo como se le había prometido en la oración. Pero, seguían pasando las horas, y se hizo noche cerrada. El zapatero comenzó a temer que Cristo ya no vendría más. Y dudaba si acostarse o no. Y sólo entonces escuchó una voz que le decía: “¿Por qué me estás esperando? ¿No te diste cuenta de que he estado contigo tres veces a lo largo del día?”

Así sucede que muchas personas esperan a Dios pero no acaban de descubrir que Dios está presente ya en lo que están haciendo y viviendo. Dios siempre viene; lo que cuenta es descubrirlo en los encuentros del día. Dios siempre está contigo, así nos lo prometió en Mateo 28, 20: “Estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo” Él siempre te acompaña y te cuida, lo creas o no, te guste o no. Él nunca te abandona, porque te ama.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *