NO HAY QUE DESANIMARSE

lampara_de_barro

Nos cuenta Martín Descalzo, en uno de sus libros: “Razones para la alegría; la esperanza; para el amor; para vivir; y ‘de la otra orilla” que una mujer, Carmen Gómez, madre de cinco hijos, ganó en sólo un mes dos importantes premios literarios. Lo que más he admirado en esta mujer, nos dice, es que el año anterior se había presentado a trece (13) concursos y, en lugar de desalentarse por los repetidos fracasos, siguió luchando y esperando, hasta que finalmente ganó.

Hace falta gran coraje nada usual para seguir creyendo en uno mismo, y en la propia obra después de trece desencantos. Y hace falta también continuar creyendo en la honradez de los demás para no refugiarse en el dicho común: “en este mundo todo es trampa y corrupción”. Aunque todos enfrentaremos el desánimo, no debemos regodearnos en él. En vez de eso, Dios quiere que le confiemos todo. Aún nuestras expectativas no satisfechas y las tristezas más profundas. Convierta tu desánimo en una petición de ayuda a Dios. Él puede renovar tus esperanzas y evitar que las emociones negativas dominen tu vida.

Hoy quiero terminar este mensaje invitándote a salir adelante, el desánimo no va a vencerte porque mayor es el que está contigo. ¡Dios ha de fortalecer tu vida hoy y siempre!

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