Manos limpias, pero vacías

lampara_de_barro

“Después de su muerte, un hombre se presentó delante del Señor. Con mucha altivez y orgullo le presentó sus manos diciendo: -Señor, mira como son limpias mis manos. Pero el Señor sonriendo, pero con un velo de tristeza en el rostro le contestó: `Sí, son limpias, pero también son vacías`.”

¿De qué están llenas tus manos? ¿Están llenas de obras buenas? ¿Están llenas de esperanza? ¿Están llenas de amor para tú entregarlo? Habrá quienes consideren que fueron bastantes las buenas obras que llenaron su vivir y se sentirán gozosos; habrá quienes lleguen a la conclusión de que fueron pocas y tendrán la sensación de que no supieron aprovechar su tiempo y tendrán dolor en su corazón por la cantidad de oportunidades que no aprovecharon, y habrá otros que advertirán que lo que más hicieron fue, precisamente, lo malo y tienen sus manos vacías. Pero no pierdas la esperanza, todos al terminar el peregrinar por esta vida podemos llevar ante el Señor las manos limpias y llenas de buenas obras. En pocas palabras, dejemos entrar a Dios en nuestro corazón y vivamos según sus preceptos, Él nos dará la seguridad en el caminar y la satisfacción al final de la vida de ver una vida llena de buenos frutos.