A LOS MÚSICOS CATÓLICOS  

cristemario

A propósito del día de Santa Cecilia patrona de los músicos, y muy especialmente de los que son católicos, participan de un coro parroquial, de un ministerio de música, banda, o son salmistas, a ellos va dirigida esta reflexión.  En el año 1988, el Papa Juan Pablo II decía al coro “Harmonici Cantores” que “La música desempeña, entre las manifestaciones del espíritu humano, una función elevada, única e insustituible. Cuando ésta es realmente bella e inspirada, nos habla, incluso más que todas las demás artes, de la bondad, de la virtud, de la paz, de las cosas santas y divinas. Y no en vano ha sido y será siempre parte esencial de la liturgia, como podemos deducir de las tradiciones litúrgicas de los pueblos cristianos de cada continente”. Y es que la creación artística, cuando es vivida como auténtica búsqueda de la verdad y la belleza, es una profunda y activa participación en el proyecto creador de Dios.  Ya lo decía San Agustín: “…Es nuestra vida, más que nuestra voz, la que debe cantar el cántico nuevo”.  El canto sagrado sea popular o clásico forma la asamblea cristiana, le ayuda a descubrir su alma común, canta como si fuese una persona.  El Espíritu Santo hace que todas las voces, aunque diferentes entre sí, como las cuerdas de una guitarra, se unan en alabanza unísona al Padre Creador, al Hijo Redentor y al Espíritu santo Santificador.  En esta época, en la cual surgen nuevas manifestaciones musicales para la alabanza litúrgica, cabe mencionar que nosotros (los músicos católicos) debemos centrarnos en nuestra identidad de católicos, valga la redundancia. Es frecuente escuchar música de intérpretes no católicos en celebraciones litúrgicas, pero debemos preservar nuestra idiosincrasia católica, con cantos a la Eucaristía, a la Virgen María, a los tiempos litúrgicos.  Recuerdo jocosamente este escrito en facebook: “Siento ganas de cantar ‘levanto mis manos’, pero me acuerdo de ‘Aquí está el Cordero’ de Son By Four y se me pasa”.  En la actualidad existen buenos músicos católicos, basta con pasearse por la  internet y conseguir infinidad de páginas de música católica, en donde podemos escuchar y en muchas de ellas descargar nuestras melodías preferidas.  Vaya en este día un saludo de felicitación a nuestros músicos católicos y en especial a los sacerdotes de nuestra diócesis que utilizan la música para llegar a las almas, recordando que según el Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1156 dice: “La composición y el canto de salmos inspirados, con frecuencia acompañados de instrumentos musicales, estaban ya estrechamente ligados a las celebraciones litúrgicas de la Antigua Alianza. La Iglesia continúa y desarrolla esta tradición”.  Alabado sea Jesucristo… Amén