Domingo XXXIV del Tiempo Ordinario Celebración de Cristo Rey del Universo

padre-julio

Hemos llegado al final del año litúrgico. Damos por terminado el ciclo A. Se cierra la meditación y la reflexión en la liturgia de la Iglesia del evangelista Mateo. En esta oportunidad el texto de Mt 25, 31-47, nos presenta la escena del juicio final, pero desde una perspectiva escatológica. Este es el tiempo, de que sean juzgados los muertos y de dar el galardón a los que han permanecidos firmes en la presencia de Dios.

Para comprender el sentido de esta celebración litúrgica en la mesa de la palabra, es necesario tomar en consideración algunos elementos a reflexionar:

La primer elemento es la expresión: “reunirá ante Él, a todas las naciones” (25, 31). Hace referencia no sólo a un pueblo único elegido, sino que va más allá de los límites de Israel, es decir, abarca a todos los pueblos de la tierra, los despreciados, los considerados pecadores, los paganos, los históricamente indignos de la benevolencia divina. Los pueblos que no han conocido la voluntad de Dios, expresada en la ley y los profetas. El mensaje de Dios, es para toda persona, sin importar la raza, la cultura, la religión, la política. Es un llamado a todo viviente bajo el mismo cielo, cuyo origen es el mismo.

Cristo ReyEl segundo elemento de reflexión es la distinción que hace el evangelista de los dos grupos ovejas y cabras, quizás se deba a su color, blanco y negro, ambos colores están cargados de un gran simbolismo para la cultura oriental. La oveja era un modelo de virtud para los antiguos y además representa la expresión modélica de la relación entre Dios y el pueblo; en cambio la cabra era todo lo contrario, es hosca, desconfiada, brusca, agresiva y desobediente.

El tercer elemento determinante de nuestra reflexión dominical es el sentido del significado de derecha e Izquierda, dos conceptos sin sentido político para el mundo bíblico. La derecha indica el lado favorable a la vida, con la mano derecha se saluda, se bendice y se jura; en cambio la izquierda es el lugar de desdichas, con la izquierda se mata a traición, se maldice.

Estos tres elementos simbólicos presentes en el juicio escatológico del final de los tiempos realizado por Cristo, representa una especie de examen al cual seremos sometidos de acuerdo a nuestra actitud y comportamiento, esta indicará nuestra capacidad para ser colocados del lado correcto de la salvación. El premio o el castigo no depende de cumplir o no las ley las normas o los mandamientos, sino que todo dependerá de nuestra capacidad de amar sin medidas; solo al final, solo será el amor quien decida nuestra suerte definitiva.